Trujillo, capital del departamento, se
le conoce como la ciudad de la eterna primavera por su clima privilegiado y su ambiente festivo. La zona fue habitada por dos importantes civilizaciones del antiguo Perú, Mochica y Chimú y fue,
posteriormente, una importante ciudad virreinal. Entre sus innumerables atractivos arqueológicos se encuentra Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América y antigua capital Chimú,
declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1986.
Destacan también las impresionantes huacas del Sol y de la Luna construidas por los Mochicas, que miden más de 20 metros; y el complejo El Brujo, adornado con impresionantes figuras de
danzantes y guerreros. La ciudad cuenta además con una espléndida arquitectura colonial donde destacan la Catedral, el Palacio Arzobispal, la iglesia de la Compañía, el monasterio de El Carmen y
casas coloniales.
A 15 minutos de la ciudad se encuentra el balneario de Huanchaco con sus caballitos de totora, ligeras embarcaciones que surcan los mares desde tiempos de los mochicas y chimús, y donde se
puede disfrutar de una exquisita comida a base de frescos pescados y mariscos o, simplemente, gozar de un día de playa.